PROYECTO MATEMÁTICAS

Si queréis leer en primicia alguno de los cuentos que se publicarán en el libro que será el resultado del proyecto de innovación que se lleva a cabo en nuestro centro, aquí tenéis oportunidad de hacerlo. Esperamos que os gusten y, si es posible, os sirvan de inspiración.

 

 

EL NÚMERO IRRACIONAL “e” Y EL LOGARITMO NEPERIANO.

Érase una vez, un mundo que se llamaba el Mundo de las Matemáticas. Este mundo estaba formado por toda clase de números (reales, irracionales, racionales, etc), radicales, logaritmos, ecuaciones etc. Los números vivían en una sociedad que se desarrollaba de la misma manera que la sociedad humana del planeta Tierra. Debido a la diferencia de especies de números en este mundo se daba mucho el racismo.

Esta historia se remite a la vida de un pequeño número muy particular. Era el número “e”, quien era un número irracional muy tímido con el cual siempre se habían metido desde que era muy joven debido a que era irracional, es decir, infinito y por eso diferente a los demás. El número e, desde pequeño había tenido un amigo con el que también se metían mucho: el logaritmo neperiano “ln”. Se metían con él, sobre todo los demás logaritmos, porque era un logaritmo torpe que siempre lo hacía todo peor que los demás logaritmos y fue considerado un logaritmo defectuoso. Otro motivo por lo que era un logaritmo marginado es porque se desconocía su procedencia ya que la ciencia no estaba muy desarrollada, y se pensaba en la invariabilidad de las especies, por lo que se afirmaba que el logaritmo neperiano había nacido por algún tipo de mutación y era un defecto en los números. También se desconocía que número tenía de base, por lo que este logaritmo no podía cumplir alguna de las ocho propiedades básicas de los logaritmos:

1- Dos números distintos tienen logaritmos distintos

2- El logaritmo de la base es 1. (No cumplía esta propiedad ya que se desconocía su base).

3- El logaritmo de 1 es 0.

4- El logaritmo de un producto es igual a la suma de los logaritmos de los factores.

5- El logaritmo de un cociente es igual al logaritmo del numerador menos el del denominador.

6- El logaritmo de una potencia es igual al exponente por el logaritmo de la base de la potencia.

7- El logaritmo de una raíz es igual al logaritmo del radicando dividido por el índice.

8- El logaritmo en base a de un número se puede obtener a partir de logaritmos en otra base. Cambio de base.

Ln y e siempre habían ido juntos y se habían apoyado mutuamente en los momentos más difíciles. Pero ln pensaba que era un logaritmo defectuoso, que había nacido por error y no pintaba nada en ese mundo. Un día, a finales del instituto, pensó en quitarse la vida ya que no tenía a nadie, solo al número e, pero el número e lo descubrió antes de que lo pudiera hacer y lo detuvo salvándole la vida. El número e, que era muy inteligente le dijo que él no era un defecto de los logaritmos sino que había alguna razón por la que era neperiano, que seguro que no era una mutación. El número e, harto del sufrimiento de su amigo le prometió dedicar su vida a estudiar esta clase de problemas.

Pasados unos años el número e se sacó la carrera de biología y arqueología debido a que era muy inteligente. Un día de expedición descubrió una tumba donde dentro se encontraba un escrito muy peculiar: ln K = 12logeK’> . El número e se quedó atónito tras este escrito que encontró en la tumba. Realizó una serie de pruebas por las que pudo descubrir que la tumba tenía una antigüedad de 4000 años y era la tumba de un antiguo radical que fue considerado como un Dios en su época. Llegó a la conclusión de que un logaritmo neperiano es igual a un logaritmo normal el cual tiene de base el número e. Hizo salir a la luz su descubrimiento pero fue rechazado por la comunidad científica de la época debido a la falta de pruebas.

El número e pensó entonces en su viejo amigo del instituto, el logaritmo neperiano y se puso en contacto con él  de inmediato. Le dijo que había descubierto que no había nacido por evolución sino que se desconocían los datos de su procedencia y le explicó que él era un logaritmo totalmente normal pero que su base debería ser el mismo número e. Entonces el número e fue a la comunidad científica con su amigo el logaritmo neperiano y delante del jurado se unieron para dar lugar al ln completo. Al ver lo bien que encajaban los dos, se aceptó el descubrimiento del número e. Dieron lugar a la unión entre todos los ln y e de todo el mundo y se desechó la teoría de la invariabilidad de especies y apareció la teoría de la evolución. El número e ganó el premio nobel de arqueología y biología, varios distinguidos premios en matemáticas ya que no existía el premio nobel de matemáticas, pasó a la historia como el descubridor de la evolución y los ln y los números e nunca más fueron marginados en la sociedad de los números.

– Trabajo realizado por: Enrique Martínez Giménez 1ºA Bach.

 

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“Dedicar es algo bonito, por lo que dedico esto a mis padres y espero
que algún día estén orgullosos de lo que habré conseguido. También se
lo dedico a los seres queridos que ya no están pero que influyeron
mucho en el cómo soy hoy en día. Gracias.”

 

“Es increíble que la matemática, habiendo sido creada por la mente humana, logre describir la naturaleza con tanta precisión”.

Tengo la sensación, de que el señor Einstein tuvo razón cuando dijo esto. Y sinceramente, me gustaría poder negarlo… pero eso sí, es imposible. La primera cosa con la que me cruzo que sea de verdad imposible y no tan solo difícil.

¿Esto significa que los humanos somos increíblemente ignorantes de nuestras propias afirmaciones?

Creamos las matemáticas para ahora odiarlas. Voy por la calle, sumo tiendas, multiplico por tráfico, resto la gente y divido por peatones.

¿Para qué creamos algo, para después odiarlo?

Nadie ha de odiar su creación.

Lo que realmente da lástima es que siempre pasa. Un escritor se pone a escribir delante de un folio en blanco, o un ordenador. Se tira horas y horas, días sin dormir, semanas de cansancio sobrehumano para que después acabe odiando su obra. Y eso pasa, en muchos casos. ¿O un pintor? Semanas de trabajo duro – no siempre, algunas veces pueden ser algunos días, o incluso horas, lo que no disminuye el mérito, – para que después de acabar se sienta incomprendido por si mismo, para que odie su creación.

Alguien inventó la imaginación y después al ser humano, ¿para qué vamos a negarlo? ¿Cómo, sin imaginación, íbamos a crear este absurdo mundo en el que vivimos hoy en día? Sin la imaginación, nos habríamos extinguido hacía miles de años ya.

El mundo que nos rodea es una ilusión, y lo es desde que existe.

Podríamos crear una formula matemática con todo lo que nos rodea, y la conclusión siempre sería “= imaginación”.

Colores + Mundo = Imaginación

Libro = Imaginación

Tiempo + Mundo = Imaginación

Afirmaciones por las que podríamos llegar a la conclusión de que:

Colores = Tiempo

Libro = Sueños = Tiempo + Mundo = Imaginación

Todo, igualado a “imaginación” es también igualado a los demás términos igualados a “imaginación”.

¿A qué viene esto?

Matemáticas = Imaginación = Naturaleza

Por lo que:

Matemáticas = Naturaleza

Naturaleza = El mundo

El mundo = Imaginación

Simple, pero grandioso. Y afirmativo. Podría decirse que cualquier suma (por el momento) es igualada a imaginación. Y no solo sumas, sino cualquier “x” es igual a “imaginación”.

Las matemáticas, los vehículos, la televisión, las cestas, los paraguas, la lluvia, el aire. Todo.

También el amor. Enamorarse de alguien es entrar en una ilusión perfecta.

El sufrimiento – una agonía del cerebro.

Si vemos las matemáticas de este modo, seguro que no las odiaríamos.

Un momento, odiar también es imaginar. Cuando empiezas a odiar algo o alguien es cuando empiezas a imaginar el mal para la cosa o el ser odiado.

No podemos odiar sin imaginación, es decir, no podemos odiar sin matemáticas. Consíganlo y os daré lo máximo que podría daros. Lo que queráis, siempre y cuando este justificado.

Y no puedo concluir este “relato”, estas reflexiones, sin antes contar otra frase de Einstein.

“La diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es sólo una ilusión persistente.”

– Trabajo realizado por: Nansi Dilyanova Kiskimska 1ºA Bach.

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